Alone in the Bar
Desastre Pop
Saúl y más cosas II
Categorías: Mundo Diverso

Previously on Alone in the Bar, comprobamos que Yahvé se arrepiente de haber escogido a Saúl como rey de Israel porque no era todo lo sanguinario que dios precisaba (entre otras pegas que le vio, pero esa fue definitiva). Es paradójico que un ser infalible y omnisciente se retracte de algo, pero bueno… hacemos como si nada y miramos a otro lado. Nos habíamos quedado con el profeta Samuel llorando tras despedirse definitivamente del hombre más alto y más guapo de los israelitas.

Y nunca después vio Samuel a Saúl en toda su vida; y Samuel lloraba a Saúl; y Jehová se arrepentía de haber puesto a Saúl por rey sobre Israel.

1 Samuel 15:35

Estaba la divinidad toda celosona y decide buscar un sustituto para el rey caído en su desgracia.

Y Samuel le responde a Jehová:

[…] ¿Cómo iré? Si Saúl lo supiera, me mataría. Jehová respondió: Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A ofrecer sacrificio a Jehová he venido. […]

Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehová; y luego que él llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida?

El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio.

1 Samuel 16:2-5

Samuel tenía fama de violento e irascible. Una fama ganada a pulso. Hace nada había despedazado al rey de los Amalecitas, como podemos ver en la foto de arriba que recoge el instante siguiente al momento histórico, y los habitantes de Belén no se fiaban un pelo del profeta, con razón.


Total que los habitantes de Belén, que se llaman betlemitas pudiéndose llamar pastorcetes, se preparan para el sacrificio de una becerra oficiado por Samuel (no había mucho entretenimiento por aquel entonces y algo así era digno de verse). Jehová le había dicho a Samuel que llamara personalmente a un hombre de la ciudad para que acudiera al espectáculo. Ese hombre se llamaba Isaí y era de una familia muy conocida y respetada en Belén, algo así como los Ordónez en Ronda o los Ruiz-Mateos en cualquier paraíso fiscal.

Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y me ungirás al que yo te dijere.

1 Samuel 16:3

Samuel ya conocía la maniobra porque Jehová le había dicho algo similar cuando decidió coronar al pobre Saúl. Entonces el motivo para seleccionar a Saúl fue que tenía buena planta. Sin más.

Y tenía él un hijo que se llamaba Saúl, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo.

1 Samuel 9:1-2

Por eso cuando Isaí se presentó al sacrificio acompañado de algunos familiares, el profeta Samuel creyó adivinar el próximo favorito de dios cuando divisó a un galán que encajaba perfectamente con el perfil de Gandía Shore. Pero no. El criterio de Jehová era más profundo esta vez… al menos eso parecía de inicio. El maromazo se llamaba Eliab y era uno de los 8 hijos varones de Isaí que tenía además dos hijas, probablemente hijastras (cualquier culebrón palidece ante el libro sagrado)

Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido.
Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

1 Samuel 16:6-7


A buenas horas mangas verdes. Después de haber metido la pata hasta el fondo, ahora viene Jehová haciéndose el profundo. Desde luego… ¡qué desfachatez! Los hijos de Isaí van desfilando uno a uno frente a Samuel mientras Jehová los descarta de la sucesión al trono de Israel.

Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a éste ha escogido Jehová.
Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a éste ha elegido Jehová.
E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos.
Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.

1 Samuel 16:8-11




Y ahora es cuando entra en escena un personaje estelar en la genealogía bíblica. El futuro rey que llevará a Israel hasta el punto álgido de su atribulada historia. Una figura clave para entender todo lo que vino después. Pero no nos adelantemos.

Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.
Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. […]

1 Samuel 16:12-13



Volvemos a las andadas sospechosas. Jehová primero advierte que Él no se fija en lo que ven los ojos, que mira en el corazón (sí, sí, ya, ya). Pero de nuevo el primer retrato que el texto sagrado hace del elegido por Jehová, resalta únicamente las virtudes físicas del escogido. La Biblia no nos enseña a David diciendo que es un muchacho cariñoso, amable, o de bondad supina. Lo introduce como si Jesús Vázquez presentara a míster Murcia: “y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es” ¿De qué puñeta sirve mirar en el corazón si nos quedamos en la epidermis? Jehová desaprovecha sus superpoderes, da la impresión.

Y de nuevo aparece el gesto de empapar en aceite (ungir con óleo) al elegido por dios. Este ungüento sagrado tenía un uso muy restringido, reservado para la consagración de los sacerdotes hebreos y la designación de los reyes (como el caso que nos ocupa). Excepcionalmente también era utilizado por los profetas. La composición del aceite es una receta que el mismísimo dios le sopló a Moisés en el Éxodo

Habló más Jehová a Moisés, diciendo:

Tomarás especias finas: de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad, esto es, doscientos cincuenta, de caña aromática doscientos cincuenta,
de casia quinientos, según el siclo del santuario, y de aceite de olivas un hin.
Y harás de ello el aceite de la santa unción; superior ungüento, según el arte del perfumador, será el aceite de la unción santa.

Éxodo 30:22-25

Lo que traducido a nuestro tiempo vendría a ser: “cinco kilos de mirra calidad extra, dos kilos y medio de canela, dos kilos y medio de caña aromática ¿?, cinco kilos de canela de Ceylán (cassia) y tres litros y medio de aceite de oliva (para ser exactos 3,67). Este texto que puede parecer banal, es objeto de discusiones infinitas y múltiples traducciones interesadas. El principal motivo de discordia (hay varios) se encuentra en los dos kilos y medio de caña aromática. Sí. Efectivamente.

Sara Benetowa era una investigadora y etimóloga polaca del Instituto de Ciencias Antropológicas de Varsovia. En 1936 publica su trabajo “El cáñamo en las creencias y las costumbres populares”. Benetowa asegura que existen referencias al cannabis en el Antiguo Testamento y una de esas menciones se encuentra en el pasaje del Éxodo citado arriba. En el hebreo original en que está escrito el texto, donde ahora leemos “caña aromática” allí pone “kaneh bosm” (QNHBSHM) que literalmente significa eso, “caña aromática”. Al evolucionar la lengua hebrea, las dos palabras se fusionaron para formar “kannabos” o “kannabus”.

Hasta el estudio de Benetowa se creía que la palabra “cannabis” era de origen escita. Pero la etimóloga polaca asegura que el cannabis de los escitas era el kannabus hebreo. Todas las versiones del texto bíblico prefirieron dividir la palabra (caña aromática) porque traducirla como “cannabis” supone minimizar la influencia inspiradora y divina del Espíritu Santo sobre personajes bíblicos fundamentales. Como afirma Íñigo Montoya de Guzmán en su libro “La Biblia y el cannabis”:

“El incienso y el aceite de unción son una parte muy importante para los judíos que servían a Dios […] Es posible que la clase sacerdotal pensara que fuera bueno guardar los ingredientes de forma confidencial. Si había que traducir los textos a otro idioma, como al griego, sería mejor disimularlo para no transmitir la receta al mundo entero. Afirmar que algún profeta estaba colocado cuando hablaba con Dios puede desafiar la legitimidad de las Santas Escrituras”.

Algunas traducciones convirtieron el “kaneh bosm” en “cálamo“, una planta similar a los juncos de agua con propiedades insecticidas y bactericidas. También tiene funciones saborizantes en licores como el vermut. Pero estas versiones no concuerdan con el carácter preciado, valioso y escaso del óleo sagrado. El cálamo es una planta muy común y muy gitana, de esas que agarran en cualquier lado que tenga humedad. No puede considerarse una especie fina o preciosa, como Jehová mismo califica a los ingredientes del  aceite para ungir. Sí concuerdan con la receta divina la mirra (ofrecida después al mismísimo Jesús en su nacimiento), varios tipos de canela o madera dulce, (una especia reservada para las familias más pudientes), y el aceite de oliva (apreciado y cosotoso ingrediente base). El kannabus encaja mejor con esta selección de exquisiteces.

Resumiendo, que el óleo sagrado con el que se untaban sacerdotes, reyes y profetas, probablemente contenía una cantidad de marihuana más que suficiente para acusarte de narcotráfico, dicho de esa forma sensacionalista que tan poco gusta en Menéame. Empaparse de aceite divino era un privilegio limitado a los mandamases de la religión hebrea, que está la droga muy cara para compartirla con infieles.

Estaba yo pensando… una clínica óptica en el barrio más ortodoxo de Jerusalén, es un negociaco. Deben estar las licencias por las nubes. Volviendo al tema, con tales ingredientes no es raro que al ungido le hablara dios. Yo tengo un amigo que se fuma un porro y discute con las cucarachas. Las insulta y después maldice a la especie periplaneta porque ha desplazado a la cucaracha española de toda la vida. Mi amigo es lo que se dice un nacionalista centrípeto. En el próximo capítulo continuaremos con la historia de David y Saúl, que es un historión de mucho cuidado. Tras conocer la fórmula del body milk bíblico, quizá entendamos mejor los devenires de esta pareja.

.

Próximamente, en Alone in the Bar:

Relacionado... de alguna manera:

3 Ocurrencias en “Saúl y más cosas II”

  1. Dolor Dolor dice:

    ¡Madre mía y me quejaba yo de lo que tardan los de “Breaking bad” en poner el final! XDDDD Aunque para perra yo que ni se me ha pasado por la cabeza leer el final en la biblia. Por otra parte ¡qué homosexual es Jehová y qué poco se molesta en disimularlo!

  2. […] Previously on Alone in the Bar, vimos como Yahvé elegía a David para ser el futuro líder de su pueblo. Y cuando se escoge un jefe nuevo, el viejo se manda a tomar por culo. Así sucedió con Saúl. El primer rey de Israel no estuvo a la altura de lo que Dios esperaba. Nos habíamos quedado con el repudiado de Yahvé maldiciendo su suerte, que también es mala pata. Baja Dios, te elige entre las siete tribus, se te sube el puesto a la cabeza y acto seguido buscan a otro para relevarte. A Hernández Mancha le sonará mucho el cuento. […]

Deja una ocurrencia