The Asylum es una productora de cine con la cara más dura que el pedernal. Sus responsables son individuos que desconocen el significado de conceptos como “vergüenza ajena” o “amor propio”. Hacen bien. Cualquier empresa busca ganar el mayor dinero posible con sus productos, y The Asylum se puede vanagloriar de no haber perdido un dólar con ninguna de sus producciones. Todas les han salido rentables. Por desgracia para el espectador de sus películas, se les da mucho mejor la economía que la técnica y el lenguaje cinematográfico.
El método de trabajo de esta gente viene a ser más o menos así: husmean las producciones en curso de los grandes estudios y analizan las que más expectación despiertan entre el público. Una vez localizado el próximo bombazo en taquilla, corren como los gamos para rodar con cuatro duros algo muy parecido que, a poder ser, esté terminado antes que la superproducción plagiada llegue a los cines. Este modus operandi explicaría el historial fílmico de The Asylum. En 2005 Universal Pictures estrena el King Kong de Peter Jackson y The Asylum presenta King of the Lost World. En teoría era una adaptación de la novela de Conan Doyle “El mundo Perdido”, pero en la práctica se centraba casi por completo en las andanzas de un gigantesco gorila.
En 2006 Columbia Pictures estrena El Código Da Vinci de Ron Howard. Casi simultáneamente The Asylum presenta El Tesoro de Da Vinci. Cuenta las aventuras de Michael Archer, antropólogo forense que descubre unos misteriosos mensajes en las obras de Da Vinci. Interpretadas correctamente, esas pistas conducirán a un fabuloso tesoro. Todo un derroche de originalidad, sin duda.
También en 2006 la New Line Cinema presenta la tontísima Serpientes en el avión. Una película que ya olía a cine cutre desde que veías el trailer. Pero los gerifaltes de The Asylum debieron soñar con montones de billetes que tomaban la forma de una pitón, y lanzaron Serpientes en el tren. La estrenaron tres días antes que “la original”, eso sí, fue directa al mercado DVD. Es una medida habitual para los productos del asilo. La mayoría aterrizan en las estanterías en lugar de en las carteleras.
Otro ejemplo: en 2007 DreamWorks Pictures y Paramount Pictures presentan Transformers. The Asylum contraataca con Transmorphers. Y no contentos con plagiar a los juguetes de Hasbro, en Transmorphers se fijan mucho en Alien, Matrix, Terminator y cualquier cosa que haya generado dinero con anterioridad. Más ejemplos rápidos:
Original The Asylum
Soy Leyenda Soy Omega
The Day the Earth Stood Still The Day the Earth Stopped
High School Musical Sunday School Musical
Teminator Salvation The Terminators
Paranormal Activity Paranormal Entity
Y así llegamos al caso que nos ocupa. En agosto de 2010 estaba previsto el estreno de un remake setentero. Joe Dante había dirigido en 1978 un film, muy aburrido en mi opinión, en el que unas pirañas sembraban el terror a base de mordiscos subacuáticos. Piraña se llamó la película. Se subía al carro del terror marino que había inaugurado Tiburón unos años antes (1975). Para la nueva versión decidieron juntar las pirañas con el 3D y el título les salió sólo: Piraña 3D, ¿para qué molestarse más?

Los del Asilo saben que el remake de Piraña está en fase de producción y deciden hacer su proyecto más ambicioso hasta la fecha. Ellos no tienen pasta para rodar en 3D y deciden compensarlo a base de pirañas gordísimas y gigantescas. Megapiraña se llamará la película ¿para qué molestarse más si los de la cinta “original” no lo habían hecho antes? El presupuesto escaso que destinan a cada bodrio, ahora será un poco más generoso porque la cinta se rodará en Belice. Se dan tanta prisa que estrenan su cutreplagio cuatro meses antes que Piraña 3D. El resultado es terrible y risible a la par. He visto varias producciones de The Asylum y Megapiraña es la que más se presta a las carcajadas involuntarias. En próximos comentarios del espectador hablaremos de los actores y los responsables del engendro. Pero ahora toca armarse de valor y contemplar el inicio de esta historia absurda donde las haya.
jajajajajajaj, segunda parte ya, por favor!es una película de visionado obligado. Hasta los productores se avergonzaban de la actriz protagonistas, en el dvd no le ponen ni apellido.
Ni en los títulos de crédito tampoco aparece el apellido. Ella es Tiffany simplemente. Luego veremos por qué.
¿Va a haber un especial de Tiffany-a-secas? Dime que no han hecho una película imitación de Desayuno con diamantes con semejante actriz…
Tanto como un especial… pero sí que vamos a dedicarle unas líneas. Imagino a Tiffany sentada en el alféizar de la ventana cantando Moon River… y cayendo al vacío poco después.
Cuánto daño hizo el anuncio de ING Direct de “El empujoncito”, juas juas juas
Que Pelicula Tan Buena!!!! La dotore Sara Baras,quiero dicil………..Sarah Monroe?,que nombre tan sexy,para una tia que parece Tamara,Ambar,Yurema?.Y si lo mejor el actor principal,que carisma,tanto como Rajoy!!!!
La verdad es que Sarah Monroe suena genial… estoy pensando en cambiarme el nick. Por cierto, alucinado me hallo con tu aparición por estos lares.
Hola! En los años 80 había una chorba que cantaba y que se llamaba Tiffany, ¿no será ésa? Un saludo. Gran comentario-destripamiento fílmico jeje.
Efectivamente es ella. Saludos Observador. El nick te viene que ni pintado.
Muy bueno el vídeo. Lo estuvimos viendo con Arsenio Playa Cadaver y nos desternillamos. Deberías tener un programa de televisión!
Hay que tener muchos cojones para sentarse a ver palículas así… pero muchos.
Me alegra ver que sigues al pied el cañón… aver si te pasas por el blog que se está poniendo la cosa calentita…
Un abrazo de estos semi-homosexuales!!!
¡Menudo crack! Vaya risas, que asco de película, y yo que creía que no había nada peor que Karate a muerte en Torremolinos…