Alone in the Bar
Desastre Pop
José Luis Manzano I
Categorías: Cine

A pesar de lo payaso que soy, siempre me han atraído las historias tristes. Quizá por eso tenga una debilidad medio tonta medio morbosa por ese subgénero de cine castizo y atropellado. Películas en su mayoría deshilvanadas, esquemáticas y lineales. Muchas con aire de documental novelado; numerosos guiones pretendían contar las andanzas de personajes reales. La mayoría delincuentes. La mayoría ya muertos.

Lo más triste del cine quinqui no eran las historias de sus películas. Era… todo. Un caso prácticamente único en la historia del celuloide. Lo que se estaba rodando delante de las cámaras coincidía con lo que pasaba detrás. Los directores que se atrevieron con el género, contaban casi en tiempo real las mismas historias que aparecían en  periódicos y  telediarios. Esa inmediatez narrativa es causa de muchos defectos, alguna virtud, y lo que convierte al cine quinqui español de finales de los 70 y principios de los 80, en un fenómeno difícilmente repetible.

Quizá debería empezar de manera cronológica y decir que José Antonio de la Loma fue el primero que descubrió el filón al rodar una película que desde el primer día de exhibición se convirtió en éxito arrollador. Era 1977. Un año antes se había visto el primer desnudo frontal e íntegro de una mujer, el conocido felpudo de la Cantudo en la película “La Trastienda”.
Un desnudo fugaz y bastante inocente que levantó un revuelo por lo menos ridículo, visto hoy. El desnudo masculino tardaría un poco más en llegar. El primero fue Patxi Andión que enseñó el culo me parece recordar que en “La otra Alcoba”, también del 76. Pero no se vería un pito fuera del cine “S” y las salas de suelo pegajoso, hasta que el cine quinqui hizo su aparición en la cartelera.

Quizá debería empezar, decía, contando que José Antonio de la Loma inaugura este género con la archiconocida “Perros Callejeros” de 1977, pero no me apetece empezar por ahí. No quiero. El cine quinqui, que es como un enjambre  predispuesto a la tragedia, le debe muchísimo a José Luis Manzano.

Este muchacho es para el cine quinqui lo que Clint Eastwood para el spaghetti western. Inconcebible lo uno sin el otro. Hay tres nombres fundamentales, el ya comentado Jose Antonio de la Loma, Eloy de la Iglesia y Jose Luis Manzano. Todos están muertos. El primero por edad, el segundo por la mala vida, el poco cuidarse y la putada de un cáncer, y José Luis que murió a los 28 años sentado en la taza del váter con una jeringa clavada en la rodilla.

Ocho años antes era un actor conocido, que llamó la atención a gran parte de la industria del cine europeo gracias a la película “El Pico”, exhibida en multitud de festivales y con numerosos premios recogidos. Le llegaron a ofrecer una beca en el Actor’s Studio de Nueva York, sus películas fueron -con muchísima diferencia- las más taquilleras del cine español de la época… pero el mundo del artisteo, y el mundo entero en general, le dieron de lado. Muy pocos medios contaron la noticia de su muerte, y los que lo hicieron fueron perezosos hasta la vergüenza. Enormemente tacaños a la hora de explicar quien era el muerto. Repito que ocho años atrás era reconocido y muy, muy famoso. Su obituario en “El País” rezaba así:

José Luis Manzano,
EFE 22/02/1992

actor que cumplía condena en régimen abierto en Madrid, falleció el jueves por una sobredosis de droga.-

Y ya está. Fin. Increíble. Parece como si todo el mundo hubiera practicado un ejercicio mental sacado de algún libro de auto ayuda para olvidar un recuerdo que genera mala conciencia. En realidad ese ostracismo canalla estaba orquestado desde arriba. Muy arriba. Nuestros preclaros dirigentes pretendía por aquellos años cerrar su Transición con algo más exitoso que listados de jóvenes aniquilados por la droga. En otro momento hablaré de estas maniobras orquestales en la oscuridad política.
Muchos actores y actrices, directores, periodistas… le cerraron la puerta en las narices o no le cogieron nunca el teléfono cuando estaba vivo. La heroína le dio la puntilla a Manzano, nada más. Antes ya lo habían matado otros. Y lo indignante es que este trato se repetiría con más protagonistas del género quinqui.

A lo mejor fue la envidia de los compañeros de profesión que nunca aceptaron a un niñato advenedizo que les robaba carteleras y taquillas. Muchos “artistas” suelen autodenominarse así con una facilidad pasmosa, aunque luego les cueste horrores reconocer el arte ajeno. Puede que su adicción terminara por convertirlo en un partenaire difícil; pero leyendo algunos testimonios de personas que lo conocieron y trabajaron con él, parece que nadie guardaba un mal recuerdo. Al contrario.
En el tiempo que traté a Manzano lo consideré siempre un joven bondadoso, y terriblemente atractivo… dos cualidades que en el hombre ( y la mujer) tarde o temprano terminan pagandose. Él, lamentablemente, no fue la excepción.
Esto lo dice un escritor y hombre del espectáculo en un foro impagable –bloodyplanet- en el que tuve la suerte de caer. Allí escriben supervivientes de la época, admiradores rigurosos, algún cineasta que trabajó con él, mujeres encandiladas con el atractivo que la delincuencia despierta en muchas féminas de psique primitiva, y gentes de mal vivir en general. Por desgracia dicho foro lleva ya unos mesecitos inaccesible, ¿motivos? no sé.

La mayoría de lo que se decía de José Luis en la Wikipedia era falso. Novelado. Contaminado por el recuerdo exaltado de algún fan con motivos extraños que ha ido corrigiendo la entrada de la conocida enciclopedia al ritmo de las quejas y enmiendas presentadas. Hasta no hace mucho aparecía el 2 de marzo como la fecha de su muerte. Pero llamando a los Servicios Funerarios de Madrid al 91-510-85-05 o al 91-510-85-06, de 8 a 14 y de 15 a 18 horas, si dices el nombre de cualquier muerto, te revelan la fecha y el lugar dónde está enterrado. Y esa fecha no era correcta, como tantas otras. Como tantos datos y anécdotas falsas colgadas a la espalda de Manzano. El artículo fue corregido recientemente de la enciclopedia virtual y se enmendó la fábula.

De José Luis Manzano apenas quedaba nada verosímil, comprobable. En casi todas las páginas que hablan de él, los autores se limitaron al corta-pega de la Wikipedia -algo muy común en casi todos los blogs del universo, por otra parte-. Llevo un tiempecillo leyendo sobre el tema y escribiendo un borrador desordenado para esta entrada. Así pude ojear la entrevista que Manzano concedió a Interviú desde la cárcel de Yeserías, pocos días antes de morir. Di con algunas entradas impagables del mismísimo Gonzalo Goicoechea, el guionista de muchas de sus películas que desgraciadamente murió sin previo aviso el 14 de Febrero del 2009, y que era una fuente inagotable y sorprendente de información iconoclasta. Recogiendo cositas de un lado y de otro, he intentado contar -más o menos- una vida vertiginosa, reluciente como el papel Albal a ratos, y oscura como un tricornio en los capítulos finales.

José Luis Manzano tuvo momentos muy buenos en su corta vida. Fue del todo feliz durante unos años. Pocos. Pero para un joven de Vallecas de origen muy humilde, de formación cultural limitada, que hasta los 15 años había conocido  poco más que las carencias y los suburbios en donde se crió… ver su nombre de repente en las marquesinas de los cines de la Gran Vía madrileña, en los periódicos y revistas, ganar más dinero del que había visto nunca junto, y visitar medio mundo de festival en festival, tuvo que ser alucinante. Fueron pocos años, pero que le quiten lo bailao.

Para cualquiera que no sea un devoto Manzaniense como yo, sería cansino leer una biografía pormenorizada. En tal año hizo esto, al siguiente lo otro… Lo resumiré todo a más no poder.

Un vecino mató a “el Jaro”, de un disparo, el sábado por la noche

José Joaquín Sánchez Frutos tenía 16 años y cuatro de carrera delictiva

JULIO CESAR IGLESIAS 28/02/1979

«José Joaquín Sánchez Frutos, de dieciséis años, el Jaro, ha sido identificado como el joven muerto de un disparo de escopeta en la noche del pasado sábado, día 24, en la calle de Toribio Pollán.”

Así comenzaba la noticia que el último día de febrero de 1979 confirmaba la muerte del delincuente más famoso por aquellos años. Lo mató un vecino de Madrid que vio desde su ventana a un grupo de cuatro chavales atracando a un amigo. Cargó su escopeta de caza, bajó a la calle y cuando José Joaquín se encaró con él, le disparó sin pensarlo. “Disculpen, no quiero hacer declaraciones ni dar mi nombre, compréndanlo“, declaró el verdugo de El Jaro. Un hombre del que no se sabe mucho más. La policía jamás difundió su nombre. Solo conocemos algunas declaraciones breves. “Estaba harto de oír todos los días en el telediario noticias de atracos y de robos ¿sabe usted?”, comentó a la prensa de la época.

La muerte de El Jaro, por esa cosa mágica que a veces tiene el cine, se convirtió en un golpe de suerte para José Luis Manzano.


El lunar en la mejilla o la mano fue un rasgo común entre los quinquis. Era un tatuaje.
El Jaro fue un filón para la prensa y la televisión de la época. Algo parecido a “El Solitario” de nuestro pasado reciente o “El Lute” de la posguerra. Los diarios le dedicaban reportajes a doble página. Los informativos abrían la edición con noticias acerca de sus últimos golpes. Y como suele suceder cuando los medios de información se empecinan con algo, lo que se contaba estaba aumentado y corregido gracias a aquella regla periodística que dice “no dejes que la realidad te estropee una buena noticia“. Se decía de El Jaro que a sus 13 años lideraba a las bandas de delincuentes juveniles que pululaban por la zona noreste de Madrid. Que tenía varias novias y era amigo-cliente de prostitutas. Que conducía los coches que robaba con una pericia pasmosa para su edad… Multitud de datos inexactos cuando menos, exagerados la mayoría e inventados casi siempre.
El Jaro era pequeñajo, pequeñajo y matón. A mí me sacaba un año o poco más. Su vida no era muy distinta a la de muchos críos del barrio la UVA. La película Navajeros, poco tiene que ver con el Jaro de verdad. El Jaro no era jefe de ninguna banda porque en realidad no existían bandas. El Jaro era un choricillo como cualquier otro. Le mataron cuando tenía 15 años. Poco después la 112 Comandancia de la GC, mató al Villa, más o menos de la misma edad y también del barrio. ¿Tu crees que con 15 años de edad te puede dar tiempo a algo? Yo creo que estos chavales si echaron un polvete como dios manda, fue de suerte.
Son palabras de un coetáneo de aquellos kinkis, compañero de fechorías y a día de hoy, totalmente rehabilitado como ganadero en algún pueblo de Navacerrada. Sus testimonios, precisos, sinceros y muy bien contados -todo hay que decirlo- son más educativos que 800 hemerotecas. Sin que él lo sepa nunca, desde aquí le doy las gracias y un aplauso por… tener tantos cojones.
Me había quedado con la muerte de El Jaro apareciendo en todos los medios. Por cierto, tanto se repitió el nombre de la calle en que fue tiroteado, que sus vecinos solicitaron al Ayuntamiento un cambio de apelativo para la vía. No querían ser asociados con tan luctuoso acontecimiento. Desde 1980, la calle Toribio Pollán de Madrid, pasó a llamarse Veracruz.

Continuará…

Relacionado... de alguna manera:

11 Ocurrencias en “José Luis Manzano I”

  1. Marta dice:

    Hola no sé como te llamas, ni quién eres, solo quiero darte la enhorabuena por este magnífico trabajo de investigación, El otro día ví en TV “El pico” y me impactó, desde entonces he buscado noticias sobre el cine quinqui pero hasta que no encontré tu web no me quedé tranquila. Incluso había pensado comprarme algún libro que hablará sobre el tema. Manzano te estaría agradecido. La verdad es que me da mucha penita. Saludos! Marta

  2. Anónimo dice:

    El jaro se llamaba jose manuel gomez perales o jose joaquin sanchez frutos o eran dos distintos

    • Grushenko dice:

      El Jaro era José Joaquín Sánchez Frutos, según la prensa de la época. José Manuel Gómez Perales es el nombre del personaje que interpreta Manzano en Navajeros. La película comienza advirtiendo que “esta historia está basada en hechos reales, aunque son imaginarios todos los personajes que en ella aparecen”.

  3. Anónimo dice:

    en el barrio de la barceloneta en barcelona,habia otro “jaro”,bueno en realidad creo que era de badalona,pero se parecia mucho fisicamente a jose luis manzano

  4. Anónimo dice:

    este individuo de la barceloneta en verdad era de badalona,pero alli era apodado “el moro”,era un choricillo de poca monta,a mi me atraco una vez

  5. Anónimo dice:

    y no hicistes nada para defenderte ?? ami me atracan y al siguiente dia lo matoo…

  6. My Homepage dice:

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  8. Anónimo dice:

    hola amigos donde puedo ver las películas de José Luis Manzano desde que lo vi me dejo impactado por su personalidad y como actua el chaval

    • Grushenko dice:

      Hola. Madre mía, todavía entra alguien por aquí. Para ver alguna película de Manzano no tienes más que escribir el nombre de la peli en el buscador, seguido de las palabras “ver” o “ver online” o “descargar” o “streaming”, en fin… Entre los múltiples resultados que saldrán elige el que funcione.

      De muestra te dejo este enlace para ver Navajeros. La que parece ser una película de la Universal es publicidad. La película Navajeros está debajo de esa.
      http://www.inkapelis.com/navajeros/#iformacion_full

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